EL SORPRENDENTE HUNDIMIENTO DEL "KADOR"







 El “Artadi” pesquero de Ondarra , con Jesús Akarregi ,como patrón , descubrió en abril de 1962, un buque en alta mar, con tan solo 4 metros de proa asomando a la superficie .Al estar a su altura , las letras que llevaba el barco ahora se veían bien, era el Kador.
Acto seguido se pusieron en contacto con su base- Es un barco francés y se dedica a la captura de la langosta -   

Dicho naufragio sucedió la noche del 18 al 19 de Abril de 1962.
Ahora había de remolcar al Kador , un barco que pesaba 170 toneladas para trasladarlo hasta el puerto de Bilbao, un viaje que les llevaría siete días.

La prensa se hizo eco del hallazgo, entrevistando a Jesús Akarregi quien fue contestando a sus preguntas “No se sabe si los tripulantes del Kador están con vida o han muerto”:

El traslado había sido difícil , por su gran resistencia, a la velocidad , tres veces menor que el paso de una persona y por el peligro que entrañaba ser arrastrado por el peso a las profundidades de la mar.

En otra parte de la entrevista , el patrón del Artadi manifestaba lo siguiente: Se cree que estén a bordo del barco siniestrado, bien en el frigorífico, en la sala de máquinas o en cualquier otro departamento, pues de otra manera se hubieran hallado algunos restos personales (ropas, etcétera), al rededor del "Kador"

De por sí, era ya sorprendente la posición en la que había quedado el buque, con cuatro metros de proa asomando, y los 25 de eslora hundidos , lo que hacia imposible llevarlo hasta el muelle de Santurce.

Así que quedó sujeto en las proximidades de Ciervana ,  a unos 600 metros de la costa de Punta Lucero, y a unas tres millas de la bocana del puerto de Santurce, cuyo fondo es de diez metros, así que solamente el Kador podría entrar si se le conseguía ponerle en su posición normal.
Por fin, tras días de maniobras , ayudados por varios remolcadores, el pesquero recobró la horizontalidad y fue arrastrado hasta la playa de Portugalete (donde actualmente se encuentra la Escuela Náutica).


Las incipientes noticias sobre las dificultosas inspecciones realizadas en el barco conllevaron a generar una incertidumbre que hizo correr ríos de tinta. Era todo un caso para el CSI.
El dos de mayo la agencia Cifra mandaba una crónica “El naufragio del Kador sigue siendo un misterio”, "hallado el cadáver de uno de los tripulantes, amarrado a una escalerilla".

Y el corresponsal detalla un panorama que aquel que lo lee, le deja perplejo
Según el plano, en un rancho de proa ( Lugar donde se encuentra el alojamiento de la tripulación) tenían que haberse hallado seis literas, pero solo se localizó una.

Tampoco aparecieron efectos personales de ninguna clase. Ni siquiera los había en la parte superior del puente, donde estaba el camarote del patrón, se tiene la creencia de que hay cadáveres, porque parece poco razonable, que si se tiene que abandonar el barco , no se lleve el equipo completo . Es más, los botes salvavidas se quedaron abordo .

No se ha encontrado rastro o pista alguna sobre las posibles causas que hayan podido producir el hundimiento, ya que no hay señales de abordaje en la quilla de la embarcación. Posiblemente quede todo aclarado cuando se inspeccione la parte de popa.

Sin embargo , en vez de aclararse,  era como si todo pareciese inclinarse a la confusión. Y el único cadáver que se encontró en el interior del barco , había sido descubierto en circunstancias dignas de un relato de terror, escrito por Poe

Los técnicos , a pesar de que faltasen todavía por explorar las bodegas, tenían   la impresión de la no existencia a bordo, de más cadáveres que el que ha sido rescatado , perteneciente al del marinero Jean Moulin de. 33 años, natural de Mergat.

Claro que la identificación fue posible, gracias a que llevaba , en el bolsillo de su camisa una cartera con alguna documentación.
Así mismo , el reloj que el cadáver , llevaba en su muñeca, se había parado en las 9´30.
Tanto las autoridades de Marina como los técnicos creen que Jean Moulin fue atado por los pies, la cintura, las manos y el cuello a una escalerilla que asciende desde el cuarto de máquinas a la cubierta

La crónica incluía ya la relación de los 11 tripulantes desaparecidos , casi todos de la misma localidad de Mergat .
Luego un montón de preguntas comienzan a darse:
¿ Pero qué diantres había pasado en ese barco? ¿ Había alguna relación de ese cadáver atado de pies y manos con el naufragio? ¿Por qué no se usaron los botes salvavidas? ¿Dónde estaba el resto de los cadáveres? .

Todas las noticias que trataban de este suceso comentaban ya abiertamente, al existencia de un misterio y de extrañas circunstancias.
El «Kador», cuyos tanques de combustible van situados en la parte inferior del casco (...) llevaban muy poco combustible, (...) por tanto llevaba poco lastre.
Por otra parte, en la popa había sido montado un «tendedero», en el que se •habían colocado las redes y aparejos de pesca, con un peso total de seis toneladas.

Además, las «portas» de la barandilla de la cubierta, que deben ir sueltas para que el agua que pueda entrar por el oleaje salga con la máxima facilidad, iban sujetas con puntos de- soldadura. Estos, en caso de peligro, hubieran podido ser suprimidos en unos minutos.
Barajando posibilidades : Él «Kador» navegaba con mar de popa, no mucho oleaje, pero si el frecuente en alta mar. Una ola más grande de lo habitual pudo entrar por la popa, lo que viene a representar un peso dé unas veinte toneladas de agua.

Lo que posibilitó , que al no tener ésta rápida salida por las «portas» desequilibrase al barco hacia un lado. En ese momento, las seis toneladas de aparejos cayeron sobre este lado, volcando el barco.

El vuelco tuvo que muy rápido , pues al dar la vuelta a la ,embarcación, en la operaciones de reflote,  emergieron la misma cantidad de flotadores, que de haberse producido, con lentitud el vuelco , hubiesen quedado en el mar
Por otra: parte, apenas si quedaba combustible en los depósitos, habiéndose comprobado que todas las válvulas de mar del «Kador» se encontraban, cerradas.

 Hablemos del cadáver del marinero localizado a bordo, que según el informe, estaba “enredado” entre las diferentes cuerdas existentes en el lugar en que fue hallado.
Es evidente que al intentar salir por la escalerilla , se quedase enganchado en las cuerdas y luego, en los dieciséis días de vueltas del barco en uno y otro sentido, se enredó mucho más.

No obstante , este informe no despejaba , la incógnita que surgió ,sobre el paradero del resto de los , supuestos cadáveres, con lo que habremos de deducir que se perdieron en el naufragio.
Luego, no se produce ni una sola noticia más aclara, sobre nuevos aspectos del accidente. Ya que todo lo que puede leerse a partir de aquí, son cuestiones técnicas o sobre el cobro por el rescate, pero siempre de forma muy breve y sin mencionar las circunstancias del naufragio.

Lo que no comentan, es que el Kador estuvo fondeado , ya en su posición normal, en la zona de la ría a la altura del municipio de Erandio y que fue observado por todos los bilbaínos que se desplazaron hasta allí 

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