LEYENDAS DE TODOS LOS PAÍSES DEL MUNDO

Algunas(4) ya han sido editadas pero ANULADAS POR ERROR , el resto son  inéditas



Son pocos los lugares del mundo que no tienen su particular leyenda. Ahora, muchos de esos fenómenos, que sucedieron y que conocemos las razones de porque ocurrieron (un eclipse de sol, o de luna) los rayos, los truenos) ellos consideraron como sobrenaturales  
No obstante, nos siguen gustando esas historias por las que nos asomamos a otro mundo lejos de la realidad. Los mitos, las creaciones de ciudades por los dioses griegos o romanos. En este artículo hablaremos de la leyenda del volcán del Monte Etna.
Comenzaremos por unos datos sobre el Monte Etna, que se encuentra en la isla de Sicilia, y que aparte es, uno de los volcanes más altos de Europa.


La actividad volcánica comenzó hace medio millón de años y aún sigue en activo. Desde 1500 a.C., fecha de la primera erupción registrada, hasta nuestros días se han producido más de 200.
La peor fue en 1669, cuando la lava destruyó 12 aldeas y todas las zonas circundantes. El nombre de “Etna”, procede de una ninfa que lleva ese nombre. Esta ninfa es hija de Urano y Gea.

Era la deidad responsable del volcán y resolvió la disputa entre Deméter y Hefesto sobre la posesión de Sicilia. Etna se unió con Hefesto y tuvieron dos hijos gemelos que son los dioses protectores de los dos geiseres más importantes del volcán.

Aunque existen varias leyendas sobre este monte, citaremos a las conocida o principal 
Bajo el volcán, vive un monstruo con 100 cabezas, que se parecen a las de un dragón, ya que por sus bocas lanzan fuego, cuando se enfada.



Sus padres eran, Gaia, diosa de la Tierra


 y Tártaro



Este había luchado contra Zeus, el dios de todos los dioses del Olimpo había derrotado a los Titanes.








El nombre del engendro nacido de Gea Y Tártaro se llamaba Tifón 

Tifón en un primer momento ganaba a Zeus, pero este acabó derrotándolo y encerrándolo bajo el Monte Etna. Los habitantes en aquella época, de Sicilia, creían que las erupciones y terremotos eran muestra del enfado de Tifón por estar confinado bajo el volcán.

En otra versión de la misma leyenda, se hablaba de un Ciclope

Otra versión de la misma leyenda decía que en el volcán vivía Cíclope, un ser monstruoso al que venció Ulises. El héroe de la Odisea hirió a Cíclope en su único ojo y se pensaba que el cráter del Etna era realmente el ojo herido y la lava que salía de él era la sangre del monstruo.
Y la última leyenda entorno al Monte Etna afirmaba que en su interior estaba la fragua de Hefesto o Vulcano en la que trabajaban cíclopes y gigantes forjando las armas de los dioses.

Para finalizar contaremos como curiosidad que George Lucas hace unos años acudió presuroso a Sicilia para filmar una de las erupciones del Etna y poder incluir las imágenes como telón de fondo en la pelea entre Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker en Mustafar en la película de la serie Star Wars “La venganza de los Sith” una de las películas de la serie Star Wars que transcurre en un planeta volcánico.


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El Acueducto de Segovia, es una de las construcciones más importantes no sólo de Castilla y León, sino de toda España.
Vamos a internarnos en el bosque en busca del azud, a probar su fresca agua cristalina, allí mismo donde nace el Acueducto; senderos con historia, contemplar el profundo verde del valle de la Acebeda; con pinos,  robles, encinas y jaras; a imaginarnos el afanoso movimiento que hubo en el Molino de los Hoyos, o en el Esquileo de Iturbieta


Es una obra que, según los historiadores, se remonta a la época romana, pero que encierra tras de sí una leyenda que es conocida por todos los segovianos, la cual puede servirnos, para dar una “explicación”, “del hueco” reservado para poner la Virgen de la Fuencisla. La leyenda comienza así:


Hubo hace muchos años, que, en la zona alta de ciudad de Segovia, no se tenía fácil acceso al agua. Por lo que, para poder conseguirla, los habitantes debían que realizar un gran recorrido para conseguir traer el agua de las fuentes en la zona exterior de la ciudad.
Y esto le ocurría a joven criada… llevar cada día agua a la casa en la que servía en lo alto de la ciudad, por lo que tenía más remedio que bajar a cuestas con el cántaro a la zona baja donde se situaba la fuente, para luego hacer el camino de subida con el cántaro lleno.

Y fueron tantos y tantos viajes que aquella joven tuvo que hacer, que un día desesperada, bajo el sol ardiente del verano exclamó en alto: “Daría lo que fuera porque el agua llegara sola a las puertas de la ciudad para no tener que volver nunca a recorrer este camino”.
En aquel momento una voz melodiosa tras ella le respondió: “¿Estás segura de que darías cualquier cosa a cambio de que el agua llegara a las puertas de tu ciudad?”. La joven se dio la vuelta asustada y se encontró con un hombre apuesto, al que respondió, sin dudarlo, afirmativamente, ya que pocas eran las pertenencias que tenía que pudieran interesarle al hombre.
Entonces el hombre le pidió algo que la mujer sí que poseía: su alma a cambio de hacer que el agua llegara directamente hasta las puertas de la ciudad.
En un momento de bajeza, la joven pensó que el alma era algo que de poco le valía, por lo que aceptó sin dudarlo. Fue cuando entonces, la criada advirtió una sonrisa irónica en la cara de aquel desconocido.
Así que antes de estrecharle la mano, la joven añadió – Únicamente te daré mi alma, si eres capaz de hacerlo, antes de que el primer rayo de sol brille a la mañana siguiente -   
Después de cerrar el trato con un apretón de manos, el hombre se desvaneció ante sus ojos, y la joven continuó su camino a por agua pensando que todo había sido una simple fantasía causada por el gran cansancio.

La noche llegó y nuestra joven no conseguía dormir, todo era dar vueltas y más vueltas en la cama, sin poder quitarse de la mente, el encuentro con el joven de aquella mañana- Lo mejor será levantarme y dar un paseo para tranquilizarme - 
Su sorpresa fue grande cuando se asomó al mirador que estaba junto a la puerta de San Juan. Desde allí observó P como el extraño que había conocido aquella mañana, estaba envuelto en llamas, mientras que daba enérgicas órdenes a cientos de diablos, dirigiéndoles en la construcción de una estructura que la joven no tardó en identificar con un conducto para llevar el agua a lo alto de la ciudad.


La obra prosiguió durante toda la noche, mientras que la criada rogaba a Dios pidiéndole perdón por su soberbia y por el contrato con Satanás, pero no recibió respuesta alguna.
Y ocurrió que, estando prácticamente finalizada, el hombre en llamas y todos sus ayudantes, comenzaron a celebrar la victoria mientras llevaban la última piedra al hueco.  Justo en el momento que el hombre en llamas iba a ponerla, el primer rayo de sol golpeó su cara.

El diablo, rabiando por su derrota, abandonó la ciudad junto a todos sus ayudantes dejando la casi terminada construcción a sus espaldas.
La joven, sobrecogida por su victoria, corrió a la iglesia para confesar ante el sacerdote. Este, tras bendecir a la joven, fue con el resto de los segovianos a contemplar el impresionante acueducto construido por el diablo y sus ayudantes, poniendo todos juntos la última piedra para finalizar la construcción.










La Laguna de Peñalara y sus leyendas

El origen de La Laguna de Peñalara o Laguna Grande de Peñalara es glaciar y se localiza en el fondo del anfiteatro de Peñalara, a 2.017 metros de altitud. Pertenece al término municipal de Rascafría y ubicada dentro del Parque Natural de Peñalara.

Enigmático y bello es su entorno rodeado de praderas y áreas rocosas con piornos (hierbas, matas, arbustos y árboles, de flores con corola amariposada) y enebros rastreros (lo integran unas 60 especies de arbustos y árboles procedentes del hemisferio norte).
Su fauna es variada, aunque destacan anfibios y aves. Esta zona disfruta de especial protección medioambiental, por lo que no se permite transitar libremente a los senderistas y visitantes, sino únicamente por los caminos marcados.

La máxima profundidad de sus aguas es de 4,7 metros y su perímetro es de 650 metros. Sus aguas permanecerán congeladas, entre diciembre y marzo, aproximadamente. A ella se llega por un camino perfectamente marcado que sale del Puerto de Cotos, a 1.830 metros de altitud.
La laguna de Peñalara es sin duda una de las visitadas y la más grande del Parque Natural del mismo nombre. Y ¡cómo no!, tiene sus particulares leyendas, aunque un par de ellas son las más conocidas.

En la primera se habla de una pastora, que cada noche de Difuntos, su figura emerge de las aguas. La historia de esta zagala en muy sencilla. Una noche esta pastora escuchó lo balidos de un asustado corderito, así que salió de la casa para ver qué era lo que ocurría.
Loa balidos llegaban de las oscuras aguas de la laguna, así que se tiró para salvarle, pero… no había ningún cordero para salvar, cuando la pastora trató de salir de la laguna, estaba tan exhausta, murió ahogada.   
Dice la leyenda que aquellas negras aguas emiten extraños sonidos que ella confundió   con los lastimeros balidos de un corderito.

La segunda nos lleva a dos amigos que se habían acercado a la laguna, para investigar la primera leyenda. Mientras que uno sentado al borde de la laguna leía tranquilamente un libro, el segundo se sumergía en sus aguas.

Cuando el que leía el libro lo cerró de golpe, un remolino surgió de las profundidades tragándose al otro chico que nadaba tranquilamente. Quizá en vez de ser una leyenda bucólica, sea una leyenda urbana





LEYENDA DE LA MANDIOCA

Versión libre



En la selva habitaba una tribu indígena, cuyo jefe, Yaguatí, tenía una preciosa hija llamada Arami, a la cual deseaba casar con Itaete, que era un gran guerrero.
Todo parecía ir sobre ruedas, hasta que un buen día, Arami, quedó embarazada, sin saber quién era el padre con el consiguiente disgusto de su padre, que veía frustrado su sueño de poder casarla con aquel gran guerrero, al que tuvo que decir que nunca podría darle a Arami como esposa.

La muchacha insistía que Ñanderu (el primero; el origen y principio) fuera el causante del mágico suceso, sin que ella se diera cuenta
Cierta noche, Yaguatí tuvo sueño, en él aparecía un desconocido hombre blanco que le decía.

-   Estate tranquilo, tu hija sigue siendo pura, acepta al bebé que va a nacer. – Y Yaguatí se quedó más tranquilo.
Los meses pasaron, y aún sin llegar a cumplirse el periodo normal para dar a luz, Arami tuvo a su bebé, una hermosa niña, la puso por nombre Mani.
Mani era una linda niña,bonita y delicada, que era querida por todo el mundo, que hablaba y razonaba como una persona mayor.
Cierta mañana, cuando Arami fue a despertar a su hija, la encontró muerta.

Los gritos de Arami atrajeron a todo el poblado.
Se decidió que el cuerpo de la pequeña, Mani, sería en terrada en el interior de la maloca, la tierra típica donde viven los indios.
No importaba si era de día o de noche, para Arami, lo único que dejaba el llorar Todos los días la madre lloraba sobre la tumba de Mani.



En el lugar donde había sido enterrada, poco tiempo después, salió una planta. Los pájaros comieron sus frutos, y estos parecían estar embriagados.
Más tarde, observaron que alrededor de la planta, el suelo se hinchaba. Luego observaron que el suelo, alrededor de la planta, se hinchaba, por lo que decidieron excavar el suelo encontrándose con unos alargados tubérculos, que bien podrían ser los brazos de la pequeña, pues así parecían.
A pesar de su rugosa piel, poseía una fina cutícula, que se desprendía con facilidad.
Al final, todo el pueblo del poblado, admitió que, efectivamente Maní, tenía que haber sido hija de Ñanderu, por el prodigioso desarrollo de la planta, y su aparición sobre la tumba.   desarrollo y la rapidez de la aparición de la planta sobre la tumba de la niña.
Aquel tubérculo que se convirtieron en el principal alimento de todas las tribus indígenas. En homenaje a la niña, le dieron el nombre de mandioca, o sea, casa de Mani.


La leyenda continúa contando, qué aquel tubérculo, por haber nacido de los restos de la pequeña, la planta se puede reproducir con solo hacer un pequeño surco, y enterrar los trozos del tallo bajo la tierra, sin necesidad de semilla alguna.

LA MANDIOCA O YUCA
pertenece a la familia de las Euforbiáceas que comprende más de 7000 especies distribuidas por regiones cálidas de todo el mundo. Las variedades más importantes son la manihot utilissima (mandioca dulce) y la manihot esculenta, a partir de la cual se obtiene la tapioca.

Origen y zonas de cultivo:
la mandioca o yuca es un tubérculo que procede de un arbusto que se cultiva en los países tropicales de América, África y Asia. Presenta una carne de color blanco, recubierta por una corteza de color pardo o marrón oscuro y de aspecto leñoso.

Valor nutricional:
es muy rica en hidratos de carbono complejos, pobre en proteínas y grasas, y muy buena fuente de vitaminas del grupo B (B2, B6), vitamina C, magnesio, potasio, calcio y hierro. La tapioca es una harina que se obtiene de la variedad manihot esculenta. Contiene mayor cantidad de hidratos de carbono, en torno al 88% y aporta, al igual que la yuca, muy pocas proteínas y grasas.
Este tubérculo, desde tiempos remotos, ha constituido, un alimento muy apreciado por los pueblos indígenas, siendo para los guaranís, su pan diario.
La mandioca se puede consumir en diferentes formas: Generalmente hervida, como complemento de otro alimento, o simplemente sola, pudiéndolo hacer, además, frita, asada, rallada como fariña(harina). Aunque lo más normal es que sea quien reemplace a pan en las comidas principales    
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LA CUEVA BLANCA – LUARCA


Dicen que no todos los ojos lloran el mismo día, por eso, durante un tiempo, en la localidad asturiana de Luarca empezaron a desaparecer misteriosamente, y sin dejar la menor huella, desde hombres hasta niños, sin que se supiese la causa, hasta llegó a localizarse, el trozo de vestido de uno de los desaparecidos, pero por desgracia, no sirvió para encontrar pista alguna.
Así, que día a día, aquellos habitantes de la localidad de Luarca decidieron acudir, a la capilla de la Virgen, para suplicarle su intervención en aquella desgracia.


Al final la Señora, revelo que un espíritu escapado del averno vivía en la cueva Blanca, se trataba de una guaxa, a la que vencerían, llevando su imagen hasta la misma guarida.
Llenos de devoción y haciendo lo que la Santa Madre de Dios les había pedido, todos, sin faltar ninguno de los vecinos de Luarca, caminaron en procesión, hasta el lugar, llevando sobre sus hombros, la imagen de la Virgen.

Muy despacio consiguieron llegar a la altura de la cueva Blanca, y apenas, hubiesen entrado en la misma, escucharon y no bien un penetrante silbido en su interior, seguido de una serie de extraños ruidos, lo que indicaba que la guaxa había abandonado la cueva.


Los vecinos, ya sin temor, se allegaron hasta lo más profundo de ella, descubriendo un dantesco espectáculo, los cuerpos, casi en descomposición, de todas las víctimas desaparecidas, colgando como colgaban, como trofeos, en las paredes.
Cuando llegaron al pueblo, lo que quedaban de las víctimas, recibieron cristiana sepultura.

A partir de entonces, Luarca recobró su habitual normalidad, y dicen que ninguna otra guaxa volvió jamás a aposentarse en aquellos alrededores.







EL REY SABIO

Existía , hace muchos años, tantos que los más viejos del lugar,  no llegaron a conocerle, un rey llamado Yitzhak, el cual que era magnánimo en su actitud hacia los demás, así como prudente y sabio, pues contestaba a todas las preguntas o dudas que le podrían presentar sus súbditos, respondiéndoles con claridad y justicia .
Sucedía que en ese mismo país, en un pequeño palacete, un joven engreído y prepotente, creía estar en poder de la verdad , y a su manera, con tal de ganarse unas monedas, contestaba a las preguntas que le hacían mirando la bolsa del que le consultaba.
Si era rico , le hacía volver a consultarle, dando por seguro, que su respuesta se volvería vieja y no tendría más remedio que regresar .
Si era pobre, lo metía por otra puerta, no fuese que los ricos se sintiesen ofendidos y no regresaran.

Herschel, que así se llamaba el joven, cada vez que alguno de sus parroquianos decía el nombre de Yitzhak, algo le corroía en el corazón .
Para consolarse se decía así mismo.-Se hará viejo y morirá. Entonces todos acudirán a mí para que les soluciones sus problemas.- Pero era imposible pues cada vez que se acostaba, no podía dormir pensando como dejarle en evidencia delante de sus pueblo.
Una mañana, cuando la noche se había ido, y las ojeras de los ojos de Herschel era cada vez más grandes, este escuchó el melodioso canto de un ruiseñor .- ¡ Sí!.¡ Ya lo tengo!.¡ Tiembla rey Yitzhak, ha llegado tu hora.-
Una vez en presencia del rey dijo.- Majestad, es una simple pregunta. Tengo un pájaro en mi mano izquierda. Vos que sois tan sabio, ¿ podéis decirme si está vivo o muerto?.-
El soberano le miró , aunque sus ojos ni su semblante demostraron lo que pensaba, mientras que el engreído joven se decía así mismo.- Si dice que está vivo, lo mataré. Por el contrario, si dice que está muerto lo dejaré vivir y escapará.-

El rey tomó la palabra y dirigiéndose a Herschel le dijo .- Querido amigo, ¿ por qué me preguntas eso a mí, si la respuesta está en tus manos?.-
Herschel abandonó el palacio rojo de rabia, aunque desde aquel día , nadie ha vuelto a saber del “ sabio”.
Unos dicen que se marchó a otro lugar en busca de aventuras. Y otros que había hecho un pacto con un ser demoníaco para ser el ser más inteligente  de todos los reinos que existían en  la tierra. Como fianza había puesto su alma.
Cuando Herschel  murió, el terrible ser vino a cobrarse su deuda, llevándole con él, hasta lo más profundo del averno .
Versión libre
Recogida información en el Taco calendario del Corazón de Jesús .  





LEYENDAS  GALLEGAS


Se cuenta que antaño vivía un  viejo procurador , cuya fortuna se debía  al hecho de timar al prójimo  en cuanto tuvo ocasión de hacerlo , pues se valía  de la ocultación de valiosos documentos, los cuales guardaba en  una viga , con tal  de conseguir sus perversos planes.

Pasaron los años  y a pesar de haber conseguido reunir un gran caudal , nada se había gastado, debido al espíritu tan  avaro del que siempre hacía gala , y así murió … rico  y sin importarle lo que su conciencia , si la hubiese tenido , le reprochaba  un día tras otro .
Almas como las de procurador  son estimadas por el diablo y conducidas al infierno  siendo echadas en una de las numerosas calderas que existen.

En la tierra alguien lloraba por la muerte del procurador, era su último cliente, un hombre que necesitaba unos documentos que le eran imprescindibles para solventar sus asuntos, y que ahora, con la muerte de aquel hombre, nunca lograría recuperar pues ya se veía arruinado.


Ocurrió que un día  ante su asombro, se le apareció  un diminuto hombrecillo, al que seguían dos mulas.  Educadamente  le invitó a subir en una de ellas, haciendo él lo mismo en la otra. Dio la orden de partida  comenzando una vertiginosa carrera; segundos después ante su asombro comprobó que se encontraba en el mismísimo infierno.

Descabalgaron de las mulas y el hombrecillo le llevó hasta una gran caldera. Cuando estuvo cerca de ella  tuvo que contener para no gritar, en ella retorciéndose de dolor estaba el procurador, quien le contemplaba con cara de sorprendido.


De nada le servía ahora comprender todo el mal que había causado a todos los que durante su vida terrenal, había hecho daño, por lo que resolvió hacerle partícipe del lugar exacto en donde había ocultado todos lo documentos… en el techo de la su casa. “Debes contar las vigas hasta que llegues a la tercera  viga, a partir de la puerta”.
Ante aquella revelación nuestro hombre saltó de alegría disponiéndose  a salir lo más rápidamente de aquel lugar que olía a azufre, pero entonces el Apóstol Santiago se le apareció para decirle que el infierno está tan debajo de la tierra, que necesitaría una cuerda  para ascender por ella, así que dicho y hecho el buen  apóstol le dio una soga iniciando el hombre su larga ascensión  para llegar hasta Galicia.


Extenuado, casi sin aliento se sentó en el suelo, pues la ascensión había sido difícil  y necesitaba unos minutos para reponerse.
Una vez hubo descansado se dirigió a una taberna  para poder comer y tomar algo, pues estaba hambriento y con sed.
Nada más poner las monedas en la barra de la taberna, el hombre que se encontraba al otro lado las rechazó.
- ¡Amigo! ¿Dé donde sales? Estas monedas ya no sirven. Hace más de cien años que se retiraron -. Ante aquellas palabras nuestro hombre sea asustó.
¿Sería posible que aquel viaje de ida y vuelta que para él habría durado un par de minutos, en el infierno fuesen  más de cien años? Meditabundo caminó hasta llegar a su destino, Berbes.
Lo primero que hizo fue  disponerse a continuar  su vida  normal, y lo segundo ir hasta la casa del procurador cuya alma se quemaba por siempre en el averno entre azuladas llamas.
Llegado a la casa contó a partir de la puerta hasta la tercera viga, la extrajo y sacó los documentos.  Ahora vive feliz con su recuperada  fortuna hasta que le llame el Creador.

LEYENDAS   de Galicia y Asturias
 De Francisco Caudet Yarza








EL HIJO DEL CONDE
 ERMITA DE LA LUZ (AVILES)


En la colina de Luera, un viejo palacio aún está en pie y habitado, desde cuyos ventanales, se pude divisar, sin problema, la ermita de la Virgen y la fuente que a su lado fluye.

En tiempos más antiguos, fue residencia  de unos Condes, que gracias a un favor especial de la Virgen, fueron padres de un niño, después de haberlo esperado durante año, por eso y en agradecimiento de tal favor, regresaban de tierras lejanas para ver a Nuestra Señora y celebrar “La Luz de Mayo”, y por supuesto a disfrutar parte del verano en una tierra a la que siempre añoraban.
Los siervos de aquellos señores feudales habitaban en casas muy pobres, que estaban situadas en las laderas del monte, próximo al castillo
La hija de un matrimonio, de aquellos sirvientes que trabajaban para los Condes, tenía por costumbre subir la colina  para dejar a los pies de Nuestra Señora de Luera, unas flores que había tejido en forma de guirnalda mientras cuidaba de las ovejas propiedad de los señores feudales.

Era tan bella y buena, que si la Virgen le hablase, era porque se lo merecía… sin embargo no fue así.
Un día dejó a su rebaño de ovejas  para dirigirse a la fuente y beber  de su agua limpias y fresca, esta fuente aún se conserva cerca de la ermita
Al inclinarse  presintió que unos ojos le observaban.

Cuando fue a levantarse vio reflejada  en el agua  la imagen del apuesto hijo de los Condes.
La pastorcita creyó haber encontrado a su príncipe azul, al que había esperado cuando llovía, hacía sol, cuando el prado estaba escondido tras la niebla, o cuando el sol le acariciaba con sus rayos.
Sus miradas se encontraron  y el amor llamó a sus corazones.
Como cada tarde , aquella fuente fue mudo espectador de las promesas de amor  que se hacían, de las miradas , de las caricias, desconociendo que desde las ventanas de la Torre de Luera ,  la Conde les vigilaba, temiendo más por el linaje de la joven , que por  amor que los dos jóvenes se profesaban.
- No debemos preocuparnos, ya que en  agosto o septiembre, nos marcharemos – le decía la Condesa a su esposo.- Así que actuaremos como siempre para no infundir sospechas.¡ Lo que  nos faltaba!¡ Nuestro hijo casado con una vulgar pastora!
Tras su marcha todo el mundo hacia cabalas sobre el por qué, los Condes se habían marchando, justo,  recién terminada la fiesta 
Ni que decir tiene, que tanto el guapo hijo de los ricos señores, como la humilde pastora, llorando de tristeza se juraron  fidelidad y amor eternos.
El día la despedida llegó, y ambos jóvenes se citaron, aunque esta vez no sería la fuente quien asistiría a su adiós, pues habían quedado en la ermita. En aquel lugar se casaron, no ante los hombres, pero si ante Dios, teniendo como testigos  a los muros y a las estrellas, prometiéndose una vez más, eterno amor.
El joven se quitó la  cadena que llevaba  colgada al  cuello  con una medalla, en la que podía ver las iniciales de su nombre y el titulo del que era poseedor, al entregársela "Aquí tienes las arras. Guárdalas como un recuerdo".
Transcurrió el tiempo y llegó de nuevo la fecha en la que los condes volvían para pasar el verano….pero nadie llegó ese mes y el mes de junio tampoco Pero lo peor estaba por llegar, pues un buen día, sin que nadie supiese el motivo… la pastorcita desapareció del caserío. A pesar de peinar el monte, de descender a los barrancos la joven no apareció.
Pero nosotros sabemos que es lo que había sucedido. Ante la noticia de que iba a ser madre y temiendo, por una parte, el castigo al que le podía someter su padre, y por la otra el desprestigio de los Condes y de su hijo , amén de la falta de noticias de su amado , aprovechó la noche para escapar de casa.
Cuentan que anduvo hasta que amaneció.
Casi agotada consiguió llegar hasta la casa de una buena mujer quien le acogió y quien cuidó de ella, poco tiempo después la pastora fallecía , no si antes poner en antecedentes a su protectora de quien era hijo aquel pequeño que había nacido , y de haber colgado la medalla al cuello del e su hijo
El niño creció sano y robusto, ayudando en las faenas del campo a su protectora.
Para sorpresa de todos, los Condes regresaron al final del verano para cumplir con la promesa de todos los años.
En cuanto su hijo intentó saber donde se encontraba la mujer que amaba, pero lo único que recibió fue silencio,
 Sobre todo, por temor al Conde
Pasaron muchos años.
Una mañana por el camino que subía a la ermita, caminaba  un joven aldeano .Él también debía cumplir la promesa que le había hecho a su madre antes de morir: "si logro este hijo mío, lo llevaré en promesa a la ermita de Nuestra Señora de Luera".
El muchacho tomó para si el compromiso hecho por su  madre.

Llegado a la ermita, cansado y sediento se acercó a la fuente.
En el prado un gaitero alegraba la fiesta al son de su gaita, mientras que los allí presentes entonaban asturianadas, y los jóvenes en la ladera norte del monte, rompían cazuelas de negro barro que habían contenido la leche que habían vendido en un rito ancestral gritaban -¡Cada pedazo un beso! ¡Un beso por cada pedazo!
Aquel desconocido joven, se arrodilló dispuesto a llevar a su boca tan preciado bien. Cuando fue a levantarse, la cadena con la medalla se enganchó en la fuente.
Sin darse tiempo a reaccionar uno de los allí presentes corrió hacia él, luego sujeto con suavidad la medalla… ¡era el hijo del Conde!, que cada día esperaba el milagro de volverse a encontrar con su amada
Gritó sin poderse controlar
-¡Hijo mío!-.
Él le miró, y al punto supo que se encontraba ante su padre, y una exclamación salia de su corazón y de sus labios.
-          ¡Padre mío!-.
Cuando terminaron de abrazarse, de hablar de los recuerdos, de contar penas y alegrías, el hijo de los condes le llevó con él a su casa.
Algún papel que otro se tuvo que hacer, e incluso cambio de apellidos, ¿explicaciones?...las justas, pero  a partir de aquel momento el hijo de la pastora, el peregrino que llegó a la ermita
Para cumplir una promesa hecha a su madre, se convirtió en el heredero  de todo aquel condado de Luera.  

Leyendas de Asturias y Galicia
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LEYENDAS ASTURIANAS

Cuenta la leyenda que en Tereños, localidad asturiana, vivía  un rey deseoso de casar a su hija con uno de los cuatro pretendientes, todos príncipes, que se disputaban su mano. Pero. Pero. La princesa estaba enamorada de un gentil hombre con menos categoría que los dichosos príncipes… era conde, por lo que rechazaba una y otra, y otra vez, los ruegos de su padre, el rey, para que eligiese  marido entre los regios candidatos que habían acudido al reino para conocerla.

Con  cariño y suavidad, sin imponerse, el rey trataba durante la comida, que su hija sopesase la conveniencia de tal matrimonio, aduciendo, que así, de esa manera, el reino sería más conocido y admirado, ante tales esposos que reinarían el día que, él, falleciese. Y así, trascurrieron los meses, sin que el rey llegase escuchar la palabra que le podría abrir la puerta a la esperanza,
–“Me lo pensaré”-.
Cierta noche en la que el desasosiego y el insomnio le impedían conciliar el sueño, tomó una decisión- Ya que por las buenas no aceptas, habré  de tomar  drásticas medidas-.

A la mañana siguiente, antes de desayunar la llamó al salón del trono.
- Con tus negativas me haces decirte, que, o eliges un pretendiente para casarte con él, o de lo contrario, te expondrás a un severo castigo-. Pero la joven princesa no se inmutó ante tales palabras, así que con la misma firmeza de la que hacia gala, le contestó.
- Majestad, siento mucho volver a repetir que nunca me casaré con nadie, que no sea con el conde, al que amo con locura. En caso de que vuestra alteza no me permita casarme con él, no tendré ninguna inconveniencia en  quedarme soltera-.Cuando la joven se retiró el rey se mesó los cabellos. No estaba dispuesto a que la rebeldía de su hija, pudiese con sus deseos, así que maquinó un plan.
Al día siguiente, por la tarde, le invitó a dar un paseo en carroza, con el pretexto de pasar más tiempo junto.
El camino que recorrían les llevó hasta el campo de la Perola, donde todo el mundo conocía la existencia, en aquel lugar, de una cueva encantada de la que los lugareños, relataban extraños y extraordinarios sucesos, e incluso que se comunicaba con los infiernos, desde donde salía el demonio para tentar a los hombres.
Lo cierto es que aquella gruta emanaba un tremendo olor a azufre.
La carroza se paró, y ambos, rey y princesa, bajaron de ella. La joven miraba a su alrededor, estaba como hechizada recordando lo que de aquel paraje se hablaba. El rey por su parte, muy bajo, para que su hija no pudiese oírle pedía.- Deseo que en castigo a su desobediencia, se convierta en culebra, y que viva para siempre en las entrañas de la cueva, y si ha de encontrase con el diablo, que así suceda-. Y añadió.- Solo podrá deshacerse este hechizo, y algún hombre, le diese tres besos en la lengua-. Al punto el cuerpo de la bella joven fue tomando la forma de una asquerosa y enorme serpiente que se deslizó hacia el interior de la cueva.
El rey volvió a subir a su carroza, esta vez el camino de vuelta al castillo se le hizo más corto, pues estaba satisfecho de lo que había hecho. Pero con lo que nuestro infame monarca no contaba era que… un pastor que apacentaba un rebaño de ovejas, había asistido, desde el principio, al encantamiento de la princesa.

Poco a poco, con miedo, se adentró en la cueva. ¡Allí estaba en monstruoso animal! Venciendo su natural repugnancia cogió a la culebra  por la cabeza y le dio tres besos en la lengua. Al hacerlo, un  denso humo verde le impedía ver al reptil.
Cuando se disipó  vio la figura de la princesa, tal y como era antes del encantamiento, quien agradecida al pastor, se casó con él.

La leyenda terminaba diciendo que fueros muy felices alejados del palacio del rey.      
Recogida información en  Leyendas de Galicia y Asturias de Francisco Caudet Yarza



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