LEYENDA DE LA VIRGEN DE LA PALOMA



Aunque, no sea la patrona oficial de Madrid, distinción que recae en la de la Almudena, por tradición está considerada "patrona popular de los madrileños", gozando de siempre, de gran devoción.


La imagen de la Virgen no es ni escultura, ya que se trata de un lienzo. La Virgen está colocada en el centro de un retablo ubicado en la parroquia de la Virgen de la Paloma y de San Pedro el Real, justo en la calle de la Paloma nº 19, en el madrileño barrio de La Latina, que tiene otra entrada por la calle de Toledo nº 98.

La imagen que en él se puede observar, corresponde a la de la Virgen de la Soledad, muy amada ya en tiempos de Felipe II y de la cual existen muchas pinturas.
Sobre la imagen, algunos historiadores dicen, que se trata de una novicia de Burgos y que padre la hizo pintar antes de que profesara para poder recordarla mejor. Sea así como defienden estos cronistas, el caso es que, el mencionado cuadro estuvo extraviado durante años

Estamos en el año 1787, nada parece llamar la atención de los que transitan por la calle. Entre los escombros de un solar próximo a la calle de la Paloma   unos pequeños juegan

Antes de continuar, decirles que la calle de la Paloma se llama así, porque una paloma que se crió en unos corrales que hubo aquí antiguamente, y que sobrevoló    sobre la Virgen de las Maravillas cuando la trasladaron al convento de la calle de la Palma.





Es de suponer que, a los niños, alguien les debió entregar el lienzo, y con él estaban jugando. Una vecina de dicho barrio, Isabel Tintero, se enteró de la existencia del lienzo y para que lo utilizaban, así que se dirigió al lugar donde los peques se encontraban, consiguiendo que estos   se lo diesen a cambio de unas monedas.

Una vez en su domicilio, Isabel se dedicó con paciencia y cariño a limpiarlo para posteriormente, colocarlo en un retablo, que tenía en el portal de su casa, en la calle de la Paloma, en donde después comenzaría a ser venerado, en primer lugar, por los vecinos de la zona, y después por todo Madrid, como la Virgen de la Paloma.

Despacio, la imagen fue logrando popularidad y un día una mujer próxima a Isabel Tintero, lleva a su hijo recién nacido ante la Virgen para obtener su bendición. Pronto, otros vecinos comenzaron a hacer lo mismo y el lugar empezó a llenarse de visitantes.
La Virgen de la Paloma empieza a ser conocida entre los vecinos del barrio que la visitaban,  y que encendían lámparas y hasta se comentaban los "milagros" que concedía a quienes confiaban en ella

Tan milagrosa era que aquel hecho, llegó a oídos de la Reina María Luisa, esposa del Rey Carlos IV de España, la cual tenía muy enfermo a uno de sus hijos, pidió que su hijo fuese encomendado a la Virgen de la Paloma.

Como milagrosamente el Infante se curó, la Reina en persona con sus damas, visitó al cuadro de la Paloma llevando el traje más valioso que tenía el Infante en acción de gracias. Así mismo, mandó que los gastos de iluminación de la Capilla corrieran a cargo del Palacio Real.

El lugar donde estaba la Virgen, comenzó a quedarse pequeño debido a la cantidad de personas que acudían a rezarla y a pedir sanación para sus males, por lo que Isabel resolvió ampliarlo, como pudo. más tarde la Casa Real alentó la creación de una capilla allí mismo, dedicada a Nuestra Señora de la Soledad, aunque todos la siguieron conociendo como Virgen de la Paloma.

Con la llegada de las tropas napoleónicas a España, en 1808, Isabel se comprometió a esconder el lienzo y los adornos de la Virgen, para evitar que fuese profanada.

Cinco años más tarde, en 1813, cuando los franceses son expulsados de tierras españolas, Isabel Tintero fallece. Para recordarla, la calle que da acceso a la Iglesia de la Paloma lleva su nombre y la placa que lo indica representa la escena del hallazgo del cuadro.

Tras la muerte de Isabel, y ya con la pequeña capilla construida, el culto a la virgen siguió creciendo, convirtiéndose en una de las vírgenes más queridas por el pueblo madrileño a la cual ofrecen a sus hijos e hijas

Los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia acudieron en el año 1912, a la inauguración de la actual iglesia de la Paloma. El cuadro de la virgen se situó en lo alto del retablo, tras el altar mayor, y desde entonces allí sigue.
La parroquia actualmente se llama de La Paloma y San Pedro el Real. Esto se debe a que a finales del siglo XIX ésta última se trasladó aquí, procedente de la actual San Pedro el Viejo.


Todos los años el día 15 de agosto, se celebra una misa solemne, tras la cual un bombero tiene el honor de descolgar del retablo el cuadro, para posteriormente llevarse a cabo una procesión en presencia del arzobispo o un obispo auxiliar, el alcalde de Madrid, representantes del cuerpo de bomberos, personalidades y numeroso público.



Finalizada la procesión, serán los bomberos, los encargados de colocar, nuevamente, el lienzo de la Paloma en su altar  
Recabada información en:
 https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/3/3e/Virgen_de_la_Paloma_%28Madrid%29_01.jpg