¡SEÑORA DELE EL JARABE!



El mundo del jarabe ¿quién no lo ha tomado nunca en su vida? Bueno usted no, pues será de los pocos que se han librado de hacerlo.

Qué yo recuerde, los que más me suenan son para: la tos, para el dolor de estómago y para las lombrices. Así que vamos a contar lo sucedido con un jarabe, bueno la señora Winslow lo llamaba tónico “curalotodo”, o sea que servía para todo.

En fin, entremos en detalles, con decirles que tuvo tanto existo que comenzó a comercializarse en 1849 y retirado en 1930 tras haber sacado de apuros a más de una madre y de dos: que el bebé durmiese de una tirada toda la noche y no les despertase con sus lloros


Muchas veces, la mejor publicidad para vender alguna cosa, no son los consabidos anuncios que vienen en la prensa, los que escuchamos a través de la radio y con lo que nos atronar en cualquier cadena de televisión, que cuando comienzan a cuando finalizan, nos ha dado tiempo de prepararnos un bocata, o de fregar los platos, o sea el boca a boca.

También puede contribuir: una eficaz campaña de publicidad o para rizar el rizo, por un informe que publicó la revista «American Medical Times» en 1860, donde se avalaba la utilidad del jarabe calmante.

¡Por favor más datos! Está bien. La señora Charlotte N. Winslow elaboraba este presunto «medicamento», aunque eran Jeremías Curtis y Benjamin A. Perkins, sus sobrinos, quienes lo comercializaban en Bangor, que es una ciudad situada en el condado de Penobscot en el estado estadounidense de Maine

Nada más sacarlo al mercado estuvo apoyado por todos los medios: periódicos y programas de radio. Se incluía una imagen en:  libros de receta, calendarios y libros infantiles. Vamos que, si les llegan a decir que iban a impactar de inmediato en la población y, en especial, en aquellos colectivos a quienes iban dirigidos: las madres, no se lo creerían

Pero veamos como la señora Winslow vendía y hacía publicidad de su maravilloso jarabe, para lo cual, solo tenemos que comprar un ejemplar del The Telegraph Hampshire de 1870, un periódico local, donde podemos leer lo siguiente

«¿Estás cansada de no dormir por las noches por el dolor de dientes de tus hijos? Con el calmante de la señora Winslow los pobres niños encontrarán alivio inmediato.
Tiene un sabor suave que aliviará cualquier dolor de tu querubín, evitando que sufra por los gases, por la diarrea, por problemas de dentición o nerviosismo.

Cualquier dolencia de tus niños, quedará aliviada por el jarabe de la señora Winslow. Se distribuye en todas partes y basta con una sola cucharadita por noche para que tú descanses, y tu niño duerma feliz».
¡Vamos! Que, si me dan a elegir entre la lámpara de Aladino y el susodicho tónico, ni me lo pienso si soy madre

El producto, se podía encontrar tanto en lo Estados Unidos como en el Reino Unido, o sea que posiblemente, tuvieron que ser miles los niños de entre 6 meses y 8 años quienes recibieron este peculiar tratamiento.

No les voy a hacer la pregunta, de que, si quieren saber la composición d este jarabe, porque sobra
Sulfato de morfina (65 mg por onza fluida).

Carbonato de sodio.

Distintos tipos de licores, uno de ellos era Foeniculi (un tipo de planta).
Seguro que les ha pasado lo mismo que a mi persona, una vez descubierto de que estaba elaborado el tónico- jarabe de este personaje. Y por supuesto de sus consecuencias: hacer a los niños dependientes al fármaco. Que el dolor desaparecía y podían dormir plácidamente. Pero lo que no decía era, que si por un casual, la madre o la abuela, o el responsable del niño o la niña, cometía el más mínimo error y duplicaba la dosis, los peques no despertarían jamás    

Daños colaterales

Los bebés que sufrieron los efectos de dicha dependencia, al final, presentaban síntomas de nerviosismo e irritabilidad.

Lo que desconocemos, es el motivo que llevó a no retirar dicho jarabe, a pesar de lo estaban viendo que sucedía con los peques. Tendría que llegar el año 1911, fecha en la que la Asociación Médica de Estados Unidos, publicó un trabajo sobre «Asesinos de bebés», un informe, en el cual, se incluían diversos medicamentos que estaban causando graves daños en la población infantil, y en donde aparecía, entre ellos el famoso jarabe de la señora Winslow.

Pero como el ser humano es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, se hizo caso omiso de dicho informe, a pesar de las denuncias y de la alarma médica que había provocado, hasta 1930 estuvo saliendo al mercado.

Se desconoce el impacto que tuvo entre esa población infantil, y cuántos de ellos pudieron fallecer. Pero si que cuando estos niños acudían al pediatra, llevaban todos los síntomas de un adicto a la morfina, sin que los médicos hiciesen nada. SIN PALABRAS

Medicamentos con drogas

El láudano contiene un 10% de opio utilizado como analgésico y para el tratamiento de la meningitis y la fiebre amarilla.

Soothing  Syrup 65 mg de sulfato de morfina por onza fluida(0,03l) carbonato sodio Spritis Foeniculi y agua amoniacal
Jarabe Calmante (Morfina)Este jarabe relajante lanzado por la Sra. Charlotte N. Winslow con ingredientes como el carbonato de sodio y el agua de amoniaco con morfina.


Pastillas para la tos con cocaína. Para niños. En 1885.
La versión sofisticada era apta solo para los más atrevidos: contenía mentol, eucalipto y cocaína. Con esta última había que tener un poco más de cuidado e ingerir solo una cada cuatro o seis horas, por si a alguien se le subía el mentol a la cabeza.
  Incluso se hacia publicidad  de los cigarrillos por parte de dentistas ,  pues según ellos, eran buenos para los dientes 




Tumba de la señora  Winslow 










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