Tienen una jerarquía a la
hora de alimentarse Cuando se alimentan, los buitres mantienen un estricto
orden social basado en el tamaño del cuerpo y la fuerza del pico.
Los ejemplares más pequeños deben esperar las sobras que dejan las especies más grandes y dominantes. Sin embargo, incluso los grandes buitres ceden el paso cuando encuentran un competidor mamífero , como pueden ser chacales , hienas y coyotes
Los buitres son criaturas
fascinantes, llenas de sorpresas que desafían su reputación de 'heraldos de la
muerte'. En cierto modo, son aves incomprendidas. Y pertenecen a dos grupos
diferentes: los buitres del Nuevo Mundo (América), incluidos los cóndores, y
los buitres del Viejo Mundo, que se encuentran en África, Asia y Europa (al
resto de continentes, en resumen).
¿Asqueroso? Quizá. Pero lo
compensan con una buena lista de méritos: nunca (o casi nunca) matan otros
animales; es probable que sean monógamos y nos consta que comparten con la
pareja los cuidados de la prole; holgazanean y se remojan en grandes grupos
bien avenidos.
Y lo más importante,
desempeñan en sus ecosistemas un servicio crucial y nunca bien valorado: la
limpieza y el reciclaje rápido de los animales muertos. Se calcula que los
buitres que o bien habitan o bien pasan temporadas en el ecosistema del
Serengueti durante la migración anual (en la cual 1,3 millones de ñúes azules
se desplazan entre Kenya y Tanzania) han consumido históricamente más carne que
todos los mamíferos carnívoros del Serengueti en su conjunto.
Comer 1 kg de carne en
solo 1 minuto .Y lo hacen a gran velocidad. Un buitre puede engullir un kilo de
carne en un minuto; un grupo numeroso liquida una cebra de cabo a rabo en media
hora. Sin ellos es probable que los cadáveres tardasen más en desaparecer, con
la consiguiente proliferación de insectos y la propagación de enfermedades,
entre humanos, ganado y otros animales salvajes.
Estas aves son famosas por
su tamaño excepcional, al igual que la envergadura de sus alas y sus
preferencias dietéticas un tanto macabras. Estas aves rapaces son de las más
grandes que podemos observar en el cielo. El de mayor tamaño es el cóndor
andino o cóndor de los Andes que pesa
entre 8 y 15 kilos y posee una envergadura de ala de tres metros de punta a
punta.
De pie es igualmente impresionante, ya que
puede alcanzar el metro y medio de altura. En el extremo opuesto, el buitre más
pequeño del mundo sería el alimoche, también una especie del Nuevo Mundo; pesa
unos 2 kilogramos y tiene una envergadura de alrededor de metro y medio.
Los buitres del Viejo
Mundo dependen más de la vista que del olfato e incluyen especies como el
buitre orejudo, reconocido por los pliegues carnosos de su cabeza, y el buitre
leonado, una criatura social que a menudo se ve montando corrientes térmicas en
grandes grupos.
Están altamente adaptados a la
termorregulación, lo que les permite aprovechar las corrientes térmicas
ascendentes con un mínimo esfuerzo, conservando energía mientras exploran
vastas áreas en busca de alimento. Esta capacidad de volar es fundamental ya
que les permite cubrir grandes territorios en busca de carroña.
Hábitat Los buitres se encuentran en todos los
continentes excepto en la Antártida y Oceanía. Prosperan en una variedad de
entornos, desde montañas y desiertos hasta bosques y sabanas. Como carroñeros,
los buitres se alimentan principalmente de animales muertos y, por ello,
desempeñan un papel crucial en sus ecosistemas al consumir cadáveres que de
otro modo se pudrirían y propagarían enfermedades.
Si bien los buitres no
suelen ser cazadores, su aguda vista y su olfato los convierten en excelentes
buscadores de carroña. Los buitres del Nuevo Mundo se encuentran entre las
pocas aves que tienen un sentido del olfato bien desarrollado, que utilizan
para detectar los gases producidos por los animales en descomposición.
¿Cómo es que no les sienta
mal comer carroña? Resulta que, sorprendentemente, los buitres tienen estómagos
muy ácidos que les permiten digerir de forma segura cadáveres putrefactos que
serían letales para otros animales. Sus estómagos albergan ácidos potentes que
pueden neutralizar toxinas y bacterias, lo que les permite consumir de forma
segura cadáveres en descomposición que serían mortales para otros animales.
No cazan presas vivas, sino
que se alimentan de la carne en descomposición de animales muertos. Algunas
especies, como el quebrantahuesos, también consumen huesos y son capaces de
digerirlos, algo poco común entre las aves.
A pesar de su lenta tasa de reproducción, los buitres tienen una larga
esperanza de vida. Algunas especies, como el cóndor andino, pueden vivir más de
70 años en cautiverio.
Uno de los aspectos únicos del comportamiento
de los buitres es su método para mantenerse frescos. Se sabe que orinan y
defecan sobre sus propias piernas, un comportamiento llamado urohidrosis. La
evaporación del líquido en sus patas y pies tiene un efecto refrescante, una
adaptación crucial para las aves que pasan horas planeando en el cielo cálido.
Además, los buitres son conocidos por sus
cabezas calvas. Esta falta de plumas es en realidad una adaptación higiénica:
una cabeza emplumada quedaría salpicada de sangre y otros fluidos cuando el
buitre se alimenta dentro de un cadáver, creando condiciones para la
enfermedad.
A pesar de su importancia
ecológica, muchas especies de buitres se enfrentan a importantes amenazas. La
pérdida de hábitat, el envenenamiento (tanto accidental, por medicamentos
veterinarios en el ganado, como intencional, por cazadores furtivos) y las
colisiones con turbinas eólicas y líneas eléctricas están llevando a varias
especies a la extinción.
https://es.wikipedia.org/wiki/Buitre